Ducha de Reiki
Con esta técnica conseguimos purificar nuestro organismo y reactivar el cuerpo energético. Se puede realizar de pie o sentado, lo verdaderamente importante es estar cómodo. No debes forzar la respiración, ha de tener un ritmo natural, sin intentar controlarla ni forzar el ritmo.
- Hacemos Gasshô y tras ello, alzamos los brazos en posición de recepción sobre la cabeza, y sientes cómo la vibración de la Luz de Reiki cae sobre todo tu cuerpo, al igual que si te estuvieras duchando y el agua cayese sobre tu piel, pero en este caso con la luz de Reiki.
- Mientras sientes esta vibración, lleva tus manos frente a tu rostro, con las palmas mirando hacia ti y comienza a deslizarlas lentamente hacia abajo, a lo largo de todo tu cuerpo.
- La Luz de Reiki que está emanando de tus manos, y también de la ducha que cae sobre ti, se fusionan y de esa forma, vas arrastrando toda la energía innecesaria para su transmutación en la tierra a través de tus pies.
- Repites esta acción varis veces, de manera que en la inspiración elevas las manos al cielo y en la exhalación bajas las manos realizando la purificación. La luz, estará llegando a todas las células de tu cuerpo y fluye ahora abundantemente de tus ojos, tus manos y tu boca.
- Para finalizar, haces Gasshô y disfrutas por unos instantes de la limpieza y purificación interior.
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Explican
todo muy bien. Gracias