“La enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza para sanar al hombre. No hay que luchar contra ella, sino integrarla, comprenderla y trascenderla”
Enric Corbera.
Causas emocionales de los abscesos y tratamiento Reiki
Desde la biodescodificación, las causas emocionales de los abscesos se abordan como una lectura simbólica del síntoma, y el Reiki se entiende como un acompañamiento energético complementario, integrado dentro de un proceso de bienestar y toma de conciencia personal.
¿Qué es un absceso?
Un absceso es una acumulación localizada de pus que se forma como respuesta del organismo ante un proceso infeccioso. Suele manifestarse como una zona inflamada, enrojecida, dolorosa y caliente, aunque también puede aparecer en tejidos profundos u órganos internos, donde resulta menos visible.
Desde el punto de vista médico, el absceso forma parte de una respuesta defensiva del cuerpo y requiere siempre valoración y seguimiento profesional.
El absceso desde la biodescodificación
Desde la biodescodificación, el absceso se interpreta como la expresión de un conflicto emocional intenso que no ha podido ser expresado ni resuelto, y que queda contenido en el interior de la persona.
No se plantea que la emoción sea la causa directa de la infección, sino que un estado emocional sostenido —como la cólera, la frustración o la impotencia— puede acompañar y agravar la vivencia corporal del proceso.
El absceso simboliza una acumulación interna: pensamientos, emociones o tensiones que no han encontrado una vía de salida y que terminan buscando expresión a través del cuerpo. El pus representa aquello que necesita ser expulsado, liberado o reconocido.
Este enfoque dialoga con visiones contemporáneas sobre la relación entre cuerpo y emoción, como las desarrolladas por Gabor Maté, que señalan cómo el estrés emocional prolongado puede influir en los procesos fisiológicos sin convertir al paciente en culpable de su enfermedad.
Conflictos emocionales asociados a los abscesos
En biodescodificación, los abscesos suelen relacionarse con:
- Ira contenida o reprimida
- Frustración prolongada
- Sensación de impotencia ante una situación
- Conflictos vividos como injustos
- Deseos de confrontación o de venganza no expresados
Cuando estas emociones no encuentran un espacio de elaboración consciente, el cuerpo puede manifestar una respuesta intensa, localizada y acumulativa.
Localización del absceso y lectura simbólica ampliada
En biodescodificación, la localización del absceso no se interpreta como una equivalencia rígida, sino como una orientación simbólica que señala el ámbito vital donde el conflicto emocional ha quedado contenido. El cuerpo no habla al azar: señala zonas vinculadas a funciones, movimientos, vínculos o decisiones que han sido vividas con tensión, frustración o cólera no expresada.
Abscesos en piernas y pies
Los abscesos situados en las piernas o en los pies suelen invitar a revisar conflictos relacionados con el avance vital. Pueden aparecer cuando la persona siente que no puede avanzar, que se ve obligada a sostener una dirección que no desea o que se resiste a dar un paso importante. También pueden vincularse a miedos respecto al futuro o a la sensación de no tener una base firme sobre la que apoyarse.
Abscesos en ojos
Cuando el absceso aparece en los ojos, la lectura simbólica suele orientarse hacia una dificultad para ver: verse a uno mismo, ver una situación con claridad o aceptar una realidad que resulta dolorosa. Puede tratarse de conflictos relacionados con la identidad, el rumbo personal o aquello que la persona no quiere —o no puede— mirar.
Abscesos en la nariz
Los abscesos en la nariz pueden relacionarse simbólicamente con miedo, desconfianza o situaciones que la persona percibe como “sospechosas” o inseguras, aquello que, en un sentido figurado, “no huele bien”. La nariz está vinculada a la intuición básica, a la capacidad de anticipar peligros y de detectar lo que resulta amenazante en el entorno.
Cuando este tipo de absceso aparece de forma recurrente, puede indicar la vivencia repetida de situaciones que generan inquietud, alerta constante o necesidad de protegerse, así como una dificultad para afrontar directamente aquello que provoca esa sensación. En algunos casos, también puede reflejar una forma de evitación: si no se “huele”, no es necesario enfrentarse a lo que incomoda.
Abscesos en oídos
Los abscesos en los oídos suelen reflejar una resistencia a escuchar algo que genera una fuerte confrontación interna o dolor emocional. Simbólicamente, el cuerpo levanta una “barrera” (la inflamación y el pus) ante palabras, verdades incómodas o mandatos externos que la persona vive como agresivos o inaceptables.
Cuando el conflicto se manifiesta en esta zona, puede estar vinculado a:
- Críticas o juicios: Sentir que lo que se escucha hiere la propia identidad o autoestima.
- Conflictos de separación: El deseo de no oír más una situación de disputa o, por el contrario, la angustia de haber dejado de escuchar algo que nos daba seguridad.
- Falta de escucha interna: La dificultad para prestar atención a la propia voz intuitiva frente al ruido de las exigencias externas.
Al igual que en la nariz, si el absceso es recurrente, nos invita a preguntarnos: ¿Qué es aquello que me niego a escuchar o qué mensaje estoy intentando bloquear para no sufrir?
Abscesos en encías y mandíbula (flemón)
Esta localización suele relacionarse con decisiones difíciles, rabia contenida o palabras que no han podido ser expresadas. La mandíbula es el hueso más duro de la cara y está ligada simbólicamente a la acción, la mordida y la afirmación personal; por ello, suele inflamarse cuando la persona siente que debe “aguantar” una situación sin poder posicionarse con claridad o defenderse.
Un flemón puede ser la manifestación física de:
- Impotencia ante una elección: La dificultad de “hincar el diente” a una decisión importante que requiere firmeza.
- El deseo de “morder” una situación: Una reacción impulsiva que ha sido reprimida por educación o miedo.
- Palabras tóxicas: Sentimientos de injusticia que se han quedado “atrapados” en la boca por no encontrar el momento o la forma de salir.
Abscesos en caderas
Las caderas representan el eje del equilibrio y la capacidad de avanzar con paso firme. Un absceso aquí suele señalar una parálisis emocional frente a un cambio de vida importante. Puede surgir cuando la persona siente que “no tiene derecho” a ser autónoma o cuando el miedo al futuro es tan intenso que el cuerpo prefiere “bloquear” el motor del movimiento. Es una invitación a revisar si te estás permitiendo libertad personal o si te sientes atrapado en una etapa que ya debería haber concluido.
Abscesos superficiales
Al estar “a flor de piel”, estos abscesos simbolizan conflictos que, aunque dolorosos, son conscientes y tangibles. Representan una erupción de ira o frustración por algo que ha sucedido recientemente y que ya no se puede ocultar más. El hecho de que sean visibles es una ventaja: el cuerpo está gritando que el conflicto está listo para ser drenado y liberado, buscando una resolución rápida mediante el reconocimiento de la emoción activa.
Abscesos profundos
A diferencia de los superficiales, los abscesos en órganos o tejidos internos hablan de “heridas que se llevan por dentro” en silencio absoluto. Simbolizan decepciones que se han fermentado durante años, a menudo ligadas a la sensación de fracaso o a una desesperanza que ha calado hondo en la estructura de la persona. Aquí el trabajo de biodescodificación y Reiki debe ser más pausado y amable, pues se trata de desenterrar memorias emocionales que han sido cuidadosamente protegidas o ignoradas por mucho tiempo.
Según su localización, pueden orientarse distintas líneas de exploración:
- Cerebro: conflictos relacionados con la identidad, la autoimagen o la forma en que la persona se percibe a sí misma.
- Pulmones (empiema): vivencias vinculadas a la vida misma, al espacio vital o a la sensación de asfixia emocional.
- Riñones: miedos profundos, especialmente relacionados con la supervivencia, la seguridad o el abandono.
- Hígado: conflictos con la crítica, la irritación sostenida o la dificultad para digerir situaciones vividas como injustas.
En todos los casos, la lectura simbólica no pretende fijar significados cerrados, sino abrir preguntas que ayuden a comprender qué emoción quedó contenida y en qué ámbito de la vida se produjo el bloqueo.
Abscesos “calientes” y “fríos”
Desde la biodescodificación se distinguen simbólicamente dos grandes dinámicas:
- Abscesos calientes, con fuerte reacción inflamatoria, que pueden asociarse a emociones intensas y activas como la ira, la rabia o la confrontación directa.
- Abscesos fríos, de evolución más lenta, vinculados a estados emocionales más contenidos, como la resignación, la decepción o la frustración cronificada.
Ambos reflejan formas distintas de vivir y retener la cólera: una más explosiva, otra más silenciosa.
Acompañamiento con Reiki en los abscesos
El Reiki no se plantea como tratamiento de la infección, sino como un acompañamiento energético orientado a favorecer el bienestar global de la persona.
Durante un proceso de absceso, Reiki puede ayudar a:
- inducir estados de relajación profunda
- favorecer la regulación del sistema nervioso
- acompañar emocionalmente el proceso
- facilitar una actitud interna de escucha y aceptación corporal
El acompañamiento con Reiki se realiza siempre respetando el tratamiento médico, sin sustituirlo ni interferir en él.
Desde esta perspectiva, Reiki actúa como un apoyo que puede ayudar a la persona a atravesar el proceso con mayor conciencia y serenidad, favoreciendo un clima interno más propicio para la integración emocional.
Integrar el mensaje del cuerpo
La biodescodificación no busca que te sientas mal o culpable, puedes tomarlo más como una invitación a la responsabilidad consciente. Escuchar el síntoma implica preguntarse qué conflicto emocional estaba activo cuando apareció y qué necesita ser reconocido o expresado.
Como señalan los estudios sobre regulación emocional y sistema nervioso desarrollados a partir de la teoría polivagal de Stephen Porges, la sensación de seguridad interna y la comprensión del propio proceso son elementos clave en cualquier camino de recuperación.
Cuando la emoción encuentra espacio, el cuerpo deja de necesitar manifestarse con tanta intensidad.
Tratamiento Reiki de los abscesos
Desde el enfoque del Reiki, el acompañamiento del absceso se realiza mediante la aplicación directa de energía Reiki, respetando siempre el tratamiento médico indicado y sin interferir en él.
Durante el tratamiento, se puede colocar una gasa estéril sobre la zona afectada como medida de higiene, y aplicar Reiki durante un periodo aproximado de 15 a 30 minutos, una o dos veces al día, según la evolución del proceso y la respuesta de la persona.
El objetivo del tratamiento Reiki no es intervenir sobre la infección desde un plano médico, sino acompañar energéticamente el proceso, favoreciendo la relajación, el alivio del malestar y una mayor conexión con el propio cuerpo mientras este realiza su proceso de recuperación.
La aplicación se adapta siempre a cada caso, priorizando el respeto, la escucha corporal y el criterio profesional del terapeuta Reiki.
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▼ Recursos Adicionales
Bibliografía Relevante:
Lecturas recomendadas
(Las siguientes obras se citan como referencias teóricas y contextuales sobre biodescodificación, relación cuerpo–emoción y Reiki tradicional japonés. No sustituyen el criterio médico ni constituyen fuentes clínicas.)
Biodescodificación y lectura emocional del cuerpo
Corbera, E. (2015). Bioneuroemoción. Barcelona: El Grano de Mostaza.
Dahlke, R. (2007). La enfermedad como símbolo. Barcelona: Robinbook.
Hamer, R. G. (2004). Resumen de la Nueva Medicina Germánica. Burgau: Amici di Dirk Verlag.
Martel, J. (2011). El gran diccionario de las dolencias y enfermedades. Barcelona: Obelisco.
Cuerpo, emoción y regulación del sistema nervioso
Maté, G. (2010). Cuando el cuerpo dice no. Barcelona: Sirio.
Van der Kolk, B. (2015). El cuerpo lleva la cuenta. Barcelona: Eleftheria.
Porges, S. W. (2011). La teoría polivagal. New York: Norton & Company.
Reiki tradicional japonés (Usui Reiki Ryōhō)
Petter, F. A. (2011). Reiki fuego sagrado. Madrid: Gaia.
Stein, D. (1995). Fundamentos esenciales del Reiki. Barcelona: Ediciones Urano.
Yamaguchi, T. (2007). Light of Reiki. Hawaii: Essence of Life Press.
Usui Reiki Ryōhō Gakkai. (s. f.). Documentos y enseñanzas tradicionales. Japón.
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Hola, si el absceso es en la nariz y sale con frecuencia que significado podría tener? Gracias de antemano!
puede ser miedo, piensa en esto, cuando hay algo en una situación que nos provoca desconfianza ¿que solemos decir? “esto no me huele nada bien”, pero si tu nariz está obstruida por lo que sea, no puedes oler, y te falta ese sentido, que puede estar bloqueado por miedos en algún sentido en tu vida. Si esos miedos tienen que ver con emociones y afectos, está en el lado izquierdo pero si está ligado a las responsabilidades estará en el derecho. También puede ser una suerte de escapismo por que si no hueles no tienes que hacer frente a algo… etc.